miércoles, 11 de febrero de 2015

La histeria ISO 9001:2015

Por 
Oscar Alvarez de la Cuadra.

Un mecanismo completo de resucitación es lo que a últimas fechas observamos tras los 7 años que lleva de momentum el fenómeno ISO 9001, en su cuarta edición (la 2008). A últimas fechas el ciberespacio se ha visto  inundado de publicidad, seminarios informativos y ominosas advertencias para aquellos que han escuchado de una nueva norma que viene en camino, especialmente la respetable comunidad de Representantes de la Dirección (RDs o RBDs) o involucrados de empresas ya certificadas, muchos de los cuales  llevan cargando cuesta arriba el peso de una certificación lograda a marchas forzadas, por exigencias de sus clientes y en mucho menor grado de su Alta Dirección. Y es que del miedo y la desinformación, esa temible fuerza llamada “la mano invisible” por Adam Smith, está logrando inyectar oxígeno a un fenómeno que sus más grandes detractores y críticos ya consideraban desgastado, trillado y moribundo: el de la certificación a ISO 9001.

En búsqueda de emular la fórmula que se sigue  con las preventas de algún nuevo edificio de apartamentos, los “sneak previews” de los últimos trailers del Episodio VII de Star Wars o incluso la vorágine ante la salida del iPhone6, el mercado se está verdaderamente preparando ante ese tsunami cuya cresta ya se vislumbra en el horizonte, el de una nueva norma, totalmente reinventada y de la que sus creadores han asegurado no se trata más que de actualizar sobre la estructura existente, crear un producto mejorado y con mayores beneficios.


Yo no podría criticar descaradamente lo que está ocurriendo, ya que sería morder la mano que me da de comer y de algo que estoy plenamente convencido, tras una dosis repetida durante 18 años de la misma medicina. Exacto querido lector, yo soy usuario de la norma, consultor y capacitador para su implementación, desde hace ya 20 años. Lo que me obliga a escribir la siguiente entrada a mi blog es la crítica hacia lo que muchos ya identifican como una gran oportunidad de negocio y un respiro. Como sabemos los que trabajamos en este ramo, las normas ISO pasan por un período de revisión de cada 5 años y alternan entre una revisión de forma y una de fondo. El ciclo pasado fue en 1994 y en el 2000, y ahora se repite en este 2008 y 2015. Del año 1994 al 2000, fue gracias a un replanteamiento estratégico desde la fuente originadora del fenómeno, el Comité Técnico 176 de la ISO. En ese entonces se llamó Visión 2000, la cual se concretó en un cambió de enfoque de una norma estructurada bajo elementos de aseguramiento de la calidad a una bajo enfoque a procesos y a un peldaño más arriba, el de la gestión de la calidad. Ahora en una época en la que nada puede ser predecible, más que la muerte y los impuestos (y el tráfico fuera de control para los que lo padecemos de a diario en la Ciudad de México), la Visión 2000 se cambia a la estrategia de la estructura de alto nivel de las normas, donde se crea una marco común para toda aquella norma de sistemas de gestión por nacer o para las que están por revisarse y que existían a partir del 2012. El nuevo enfoque incluye un elemento que en gestión de la calidad, siempre se soslayó y en forma muy superficial tratado en miles de sistemas de gestión incluso ya certificados: el enfoque basado en riesgos o la muy soslayada cláusula de acción preventiva. 

Afortunadamente para las empresas que ya cuentan con un sistema integrado ISO 14001 y OHSAS 18001, el cumplimiento con el nuevo requisito será mero trámite. ¿Pero las empresas que sólo se quedaron con ISO 9001? Muchos vaticinan el sufrimiento inminente que se les aproxima a muchísimos sistemas que mal comprendieron el enfoque basado en procesos y que ahora se les viene una nueva prescripción: reorientar sus sistemas de gestión al riesgo, cuando en muchos de los casos tenemos sistemas de corrección de la calidad, basados en una montaña de documentos complicados  y no de gestión propiamente.

¡Qué gran oportunidad vislumbran organismos certificadores, empresas de consultoría y de capacitación! Me incluyo en la bonanza de lo que se viene, pero siempre es importante en una era tan desgastada en los valores, anteponer la ética ante la voracidad de nuevos negocios y ganancias a merced de la confusión de las organizaciones. Desde el año pasado ya comenzaron a vender cursos de interpretación cuando se trata de una norma en status de “Proyecto”. No faltará incluso algún organismo avezado que decida vender preauditorías de diagnóstico para evaluar conformidad.

Ante esta verdadera efervescencia, el mensaje contundente que nos envía el Comité Técnico 176 a través de los expertos que están activamente trabajando en la norma es de cautela y de poner anticipadamente en práctica lo que estarán recetando con el enfoque a riesgos, uno de los cuales es de destinar recursos a satisfacer los apetitos especulatorios de los que yo llamo los tiburones o piratas de la  calidad.

Aquí ponemos algunos consejos.
  •  No empiece a cambiar  su sistema de gestión de la calidad: aunque la propia ISO tuvo algo de culpa en inocentemente  comenzar a  comercializar los proyectos de norma desde el proyecto de comité (CD) y el de  norma internacional (DIS), no empiece a desechar manual de la calidad, ni sus procedimientos obligatorios.
  • Infórmese oportunamente: puede aprovechar  todos aquellos cursos que sean de carácter informativo. No acepte ningún curso  que despida aroma a interpretación.
  • El DIS no es la norma definitiva: aunque ya circula desde julio del año pasado el borrador de norma internacional en versiones oficiales y pirata, tenga en cuenta que puede sufrir cambios aún.
  • Dude de empresas de consultoría que ya empiezan a comercializar paquetes de actualización a ISO 9001:2015: lo que le prometan y que tenga que ver con actualizaciones instantáneas, o parches del tipo  sistema operativo o de software, NO aplican.
  • Revise a fondo su sistema de gestión: si éste es maduro o en proceso de maduración, sencillo, con un buen enfoque de planificación y enfoque a procesos, de mejora continua,  de prevención y tiene en cuenta su contexto a la medida de su organización, tiene grandes posibilidades de que la transición sea menos dolorosa.

Y por último asegúrese de estar en contacto con fuentes confiables de información.  La próxima plenaria del TC 176/SC 2 del mes de abril dará nuevas noticias sobre la dirección que tomará el proyecto en los próximos meses. El hecho de que vivamos en la era de la infoxicación, como decía Alvin Toffler, no implica que toda sea buena información y los peligros del espacio cibernético es que mucha de esta información no es confiable.

Nuestra empresa ya está ofreciendo seminarios de carácter informativo solamente, para nuestros clientes actuales y potenciales, que sepan qué es lo que tienen que hacer, qué terreno están pisando, ahorrarse gastos innecesarios y puedan tomar las providencias necesarias.   

A pesar de que es el 2015, ¡ISO 9001:2015 aún no está aquí!



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